Qué es un cineclub
Un cineclub es un grupo de personas que se junta a ver y conversar cine. Puede funcionar en un centro cultural, un bar, una biblioteca, una escuela, una sala independiente o el patio de una casa. Proyecta películas que no llegan a los cines comerciales o que ya salieron de cartelera: cine argentino, clásicos, documentales, cine de otros países, cortos de realizadores de la zona.
Lo mismo pasa con los ciclos de proyecciones, las muestras y festivales locales y las salas alternativas. Son formas distintas de lo mismo: hacer que el cine circule donde el mercado no lo lleva, y que alrededor de una pantalla se arme comunidad.
El problema
En la mayoría de las ciudades del país el único cine es un complejo comercial, o directamente no hay ninguno. Las películas que se ven ahí son casi siempre las mismas. El cine argentino, el cine de autor y el cine de otros países casi no tienen pantalla.
Los cineclubs y ciclos cubren ese vacío, pero lo hacen de manera dispersa. Cada uno se sostiene con esfuerzo propio, con poco presupuesto y, muchas veces, sin saber que a cien kilómetros hay otro grupo haciendo exactamente lo mismo. No existe un registro público de cuántos son ni dónde están.
Eso tiene consecuencias concretas. Una persona que se muda a una ciudad nueva no tiene cómo enterarse de que hay un ciclo a tres cuadras. Un realizador que quiere mostrar su película en el interior no sabe a quién escribirle. Y cuando hay que defender políticas públicas para el cine, nadie puede decir con datos cuánta gente está sosteniendo estas pantallas.
Qué estamos haciendo
Un mapa público y gratuito de todos los cineclubs, ciclos, festivales y salas alternativas de Argentina. Una sola página donde cualquiera pueda buscar su ciudad y ver qué hay cerca, y donde los espacios puedan encontrarse entre sí.
Es un proyecto federal. No se trata solo de las grandes ciudades: queremos que estén las veinticuatro provincias, los pueblos chicos y los espacios que funcionan lejos de cualquier circuito. Un cineclub en un paraje de Chaco vale tanto en el mapa como una sala en Buenos Aires.
Lo primero es juntar los datos: por eso hoy la página es un formulario. Cuando haya una base suficiente, publicamos el mapa y le avisamos por mail a cada espacio que se sumó.
Qué pedimos y qué se publica
Del espacio pedimos el nombre, el tipo, la ciudad, la provincia y el Instagram si tiene. Eso es lo que va a aparecer en el mapa.
También pedimos el nombre, el mail y el WhatsApp de quien lo carga. Esos datos no se publican. Sirven solo para avisar cuando el mapa esté listo y para poder contactar a cada espacio.
Cómo ayudar
Si organizás un espacio, cargalo en el formulario. Lleva dos minutos.
Si no organizás ninguno pero conocés uno, pasale este link a quien lo lleva adelante. El mapa va a servir en la medida en que esté completo, y la única forma de completarlo es de boca en boca.